Cómo mejorar la calificación del certificado energético
Publicada el 23 de septiembre de 2026 · 3 min de lectura
¿Ha recibido el certificado energético y la letra no es la que esperaba? ¿O quiere reformar y le gustaría que la inversión se notara en la calificación? En esta guía le explicamos qué hace subir la letra y por dónde conviene empezar.
De qué depende la calificación
El certificado energético califica el inmueble de la A a la G según el consumo de energía y las emisiones previstas en condiciones normales de uso. Los factores que más pesan son:
- La envolvente: fachadas, cubierta, suelos y ventanas, y su aislamiento.
- Las instalaciones: calefacción, agua caliente sanitaria y, si la hay, refrigeración.
- Las fuentes de energía: no es lo mismo un equipo eléctrico eficiente que una caldera antigua, ni tener o no energía renovable.
- La orientación y la forma de la vivienda, que no se pueden cambiar pero explican por qué dos pisos parecidos pueden tener letras distintas.
El punto de partida: las recomendaciones del certificado
Cada certificado incluye recomendaciones de mejora y la calificación que se obtendría si se aplicaran. Es la mejor manera de saber qué actuaciones tienen más impacto en su caso, antes de gastar dinero.
Las mejoras más habituales
1. Aislamiento
Mejorar el aislamiento de fachadas, cubierta o suelos reduce las pérdidas de calor en invierno y las ganancias en verano. En edificios antiguos, sin aislamiento o con muy poco, suele ser una de las mejoras con más efecto. En pisos, algunas actuaciones (como la fachada) dependen de la comunidad.
2. Ventanas
Sustituir ventanas antiguas por unas con doble acristalamiento y rotura de puente térmico reduce las pérdidas y las infiltraciones de aire. Es una de las reformas más habituales y que más se notan en el confort.
3. Calefacción y agua caliente
Renovar una caldera antigua por un sistema más eficiente, como una bomba de calor (aerotermia), puede mejorar mucho la calificación. El agua caliente sanitaria también cuenta: un equipo eficiente para el agua caliente ayuda.
4. Energías renovables
Las placas solares fotovoltaicas o térmicas reducen la energía no renovable que consume la vivienda y, por lo tanto, las emisiones.
Por dónde empezar
- Lea las recomendaciones de su certificado.
- Priorice las actuaciones con más impacto y que encajen con su presupuesto y su reforma.
- Infórmese de las ayudas a la rehabilitación energética: a menudo piden un certificado antes y otro después de las obras.
- Actualice el certificado cuando termine las obras.
Actualizar el certificado después de las obras
El certificado energético tiene una validez de 10 años (5 si la calificación es G), pero si ha hecho mejoras le interesa actualizarlo para que:
- El anuncio de venta o alquiler muestre la nueva calificación.
- Pueda justificar la mejora ante un programa de ayudas.
El proceso es el de un certificado nuevo: visita en 24 a 48 horas, registro en el ICAEN como máximo 24 horas después y resolución en un máximo de 30 días.
Errores habituales
- Hacer obras sin mirar las recomendaciones. Una mejora que le parece importante puede tener poco efecto en la calificación, y al revés.
- Cambiar solo una parte. Por ejemplo, ventanas nuevas en una fachada sin aislamiento: el confort mejora, pero la letra quizá no tanto.
- No guardar la documentación de las obras. Las fichas técnicas y las facturas de los equipos ayudan a reflejar bien las mejoras en el certificado nuevo.
- Olvidarse de actualizar el certificado. Si no lo renueva, el anuncio seguirá mostrando la calificación antigua.
Pisos y comunidades
En un piso, algunas mejoras dependen de usted (ventanas, calefacción, agua caliente) y otras de la comunidad (fachada, cubierta). Si la comunidad plantea una rehabilitación energética del edificio, es un buen momento para revisar también su certificado.
Se lo miramos
Si quiere saber qué mejoras tendrían más sentido en su vivienda o local, hable con nosotros. Hacemos el certificado energético en todo el Bages, antes y después de las obras.